Mocoa, una tragedia anunciada.

 

 

La tragedia de Mocoa despertó la solidaridad de muchos colombianos, me atrevería a decir, que de todos los colombianos, fueron muchas las familias víctimas de la furia de la naturaleza, viviendas y barrios enteros sepultados entre el lodo y las rocas.

 

En las redes sociales fue tendencia #Mocoa, pues, no era para menos, el alcance de la avalancha del 30 de abril en la noche era dramática.

 

Pero no solo fueron mensajes de solidaridad, después de que se empezara a publicar información, donde se demostraba que Mocoa ya había sufrido una emergencia con similares características en el año 89, pero ahí no para todo, los organismos de gestión y riesgo le habían advertido a los gobiernos locales lo que podía suceder en Mocoa, si no, se tomaban las medidas correspondientes para mitigar una posible emergencia.

 

Entonces todos se empiezan a cuestionar, ¿cómo es que los gobernantes de nuestro país permiten que suceda algo tan horroroso, si tenían información de que podía suceder una tragedia?

 

Indignados los colombianos  buscan  responsables, claro, no era para menos, como dice el dicho popular “soldado advertido no muere en guerra”.

Efectivamente encontraron un responsable, el gobierno nacional, si, donde su máximo líder es Juan Manuel Santos Calderón, el presidente de Colombia. Un presidente que no goza de popularidad en los colombianos.

 

La opinión pública cuestiona la falta de atención del gobierno central a las regiones, pues manifiestan que el gobierno solo se ha centrado en un tema, el proceso de paz con las FARC EP. A quienes alcanzaron a señalar de ser los responsables de la tragedia, pues grupos radicalmente opuestos a la forma como se negocia la paz en Colombia, manifestaron que la tragedia era producto de la activación de explosivos por parte de ese grupo insurgente.

 

Los ambientalistas, ellos si con mucho criterio alegaron que la deforestación fue un factor determinante, inclusive recordaron tragedias como la de armero y salgar, un reclamo fuerte por la omisión de las autoridades.

 

Después de la tragedia lo que sigue es el rescate de los supervivientes, brindarles todo el apoyo y acompañamiento que las victimas requieren y allí los medios de comunicación en su ejercicio de informar, trasmitían en detalle semejante experiencia. Algunos internautas cuestionaron la manera como los medios de comunicación informaban a la opinión pública, pues, según ellos los medios no estaban contando la realidad que vivía la comunidad.

 

El gobierno nacional busca garantizar las ayudad para todas las víctimas, pero el proceso de entrega no  contaba con una gerencia que garantizase la eficacia en la entrega de ayudas para todos, los internautas también cuestionaron la forma en que el gobierno procedía ante la necesidad de muchas de las víctimas, de echo los mismos damnificados, en los espacios de los noticieros exigían al gobierno ayudas, pues, lo habían perdido todo.

 

Se empezaron a registrar denuncias de la comunidad donde se veía algunas bodegas llenas de ayudas para los damnificados y que no eran entregadas, pues las circunstancias ameritaba que se entregaran con urgencia. Tanto así que se solicitaba hacer seguimiento de las donaciones que hacían los colombianos y desde el extranjero, porque empezaron a surgir dudas sobre la verdadera entrega de ayudas y recursos económicos.

 

Ante la presión de los colombianos y de los medios de comunicación, se agiliza la entrega de ayudas, el gobierno permite el ingreso de ayudas de particulares, colombianos voluntarios y de buen corazón que querían llevarles directamente alimentos y vestido a las víctimas, también se inicia con el proceso de limpieza de los barrios afectados, se verifica el estado de las edificaciones que quedaron en pie, se suscriben contratos de arriendo para garantizar un techo digno a las familias afectadas y se anuncia la construcción de viviendas para damnificados.

 

Cero y van tres, si contamos: Armero, Salgar y Mocoa, esperamos que el gobierno y las autoridades le pongan más atención a las zonas vulnerables y así evitar tragedias de semejante magnitud.

 

@CarlosM_Prensa

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